El rodado era un Porsche Cayman y su dueño lo habría dejaron en un taller para un baño de vidrio líquido.
En la madrugada de este viernes, un hombre que conducía un Porsche Cayman fue detenido luego
de estrellarse contra una vereda por conducir a alta velocidad, informo la policía de Córdoba.
El conductor del vehículo tiene 32 años e iba acompañado de un hombre de 27 años.
Se pudo saber que el automóvil no le pertenecía a ningún de los ocupantes. Al parecer el propietario
del Porsche lo habría dejado en un taller para que se le realizará un baño de vidrio líquido, un tipo de
tratamiento que se le hace a los autos de alta gama.
Una vez que el dueño se fue, los empleados habrían salido a dar una vuelta con el auto a toda
velocidad, perdieron el control y chocaron contra el frente de un negocio.
Tanto el conductor como su acompañante se encuentra bien de salud, aún que conductor fue
detenido por conducción peligrosas y por violar el código de convivencia urbana de Carlos Paz.